miércoles, 29 de julio de 2015



REALIDADES Y POSIBILIDADES DEL PERÚ CONTEMPORÁNEO

CRECIMIENTO ECONÓMICO PERUANO:
El Perú en los últimos años ha tenido tasas de crecimiento económico sin precedentes en la historia reciente. Ha crecido en promedio 5% los años anteriores, el 2oo7 al 2009, 0% el 2008 al 2009, 8% y para el 2009 pese a la crisis internacional se proyectó una tasa del orden del 4 o 2%.Son tasas que permiten liderar el crecimiento de américa latina, resultado en gran parte, de las reformas neo-liberales impulsadas desde los años noventa hasta la actualidad.


“para el año 2009 la tasa será de alrededor de 1%.Según estimaciones oficiales, el 2010 se espera una crecimiento entre 5 y 6%, el país volverá a ser una de las economías con mayor actividad en américa latina.”

Sin embargo, el crecimiento ligado a la globalización de los mercados presenta serios inconvenientes que pueden alterar su dinámica, una limitada capacidad de la estructura productiva, incompetencia para integrar en el crecimiento económico a la mayoría de la población y es dependiente de la depredación de los recursos naturales.

Limitada capacidad productiva:
El crecimiento de la economía peruana tiene bases estructurales endebles que pueden limitar su dinamismo en los próximos años. Esto va a implicar que se va a tratar de una economía en la que el modelo primario exportador se consolide en muchos aspectos.
Todavía se trata de una economía con una débil inserción al mercado internacional.
El crecimiento peruano se define por los sectores de la minería, la construcción, los servicios y la manufactura, esta es un crecimiento que se ha diversificado en los sectores económicos y en los tipos de exportaciones pese al predominio de la minería. Se dice que la mayor parte de las exportaciones pertenece o corresponde a  materias primas y productos extractivos, el 2008 los productos tradicionales representaban el 75,5% de las exportaciones. Nuestra integración mundial sigue concentrándose principalmente en sectores primarios de menor valor agregado, mientras que las exportaciones no tradicionales con mayor valor agregado, representan apenas el 23,9% especialmente en las ramas de textiles y de la agroindustria.
En los últimos años la inserción del Perú ha significado fundamentalmente la reprimarización de la economía, el control de los recursos naturales, especialmente de productos mineros y una privatización de la estructura de la propiedad a favor de los  inversionistas externos. En rigor esto representa el desplazamiento de los  circuitos de acumulación internos, la rearticulación de la estructura económica a los flujos internacionales y por consiguiente ha devuelto el lugar central a los impactos exógenos en el desenvolvimiento macroeconómico.
A partir del consenso del congreso de Washington en el Perú se comienzan a implementar políticas de ajuste estructural que dieron origen a un conjunto de transformaciones que son las que favorecieron las altas tasas de crecimiento: como la privatización de las empresas públicas, condiciones para generar una economía de mercado abierto a los flujos mundiales, prioridad a la inversión extranjera y la implementación de un papel subsidiario del estado.
Esta inserción a la globalización dispensa un modelo heterogéneo y diferenciado en la estructura económica incluyente para unos pocos sectores privilegiados de la población y a la vez excluyente para las amplias mayorías populares atadas a los sectores marginales e informales de muy baja productividad. Para el periodo 2000-2005, que se dispone de información, el crecimiento del sector agrícola, comprendiendo el sector empresarial y el campesino, tuvo tasas de crecimiento muy reducidas del 2,2% mientras que la minería lo hizo al 34,6% y la manufactura al 13,9%. El crecimiento refuerza el papel  económico de lima, la ciudad capital sigue concentrando gran parte de la actividad productiva del país; el 30% de la población; el 42% del PBI; el 75% de la actividad industrial y el 86% del movimiento financiero.
El peso de la economía descansa en actividades terciarias, con niveles de calificación elementales reducidas y con ingresos muy disminuidos, donde priman la micro y y la pequeña empresa, el trabajo independiente no calificado, la producción minifundista de la sierra, los trabajadores familiares y hasta formas de reciprocidad que representa alrededor del 45% del PBI; y dan empleo al 80% de la población.


El resultado de estos de crecimiento económico ha tenido como protagonista principal a una nueva élite de poder económico menos nacional, más corporativa, más concentrada y con mayor influencia directiva sobre el estado; que han reemplazado el capitalismo familiar y al burocratismo estatal que se desarrolló hasta los años 80.
Por otro lado, el importante crecimiento de las exportaciones y la inserción mundial, el Perú sigue teniendo una economía relativamente cerrada en el conjunto internacional. En la actualidad las exportaciones y las importaciones representan el 40% como el PBI en los años 70. Lo que es más importante durante ese periodo, fue la participación peruana en el contexto mundial ha disminuidos, las exportaciones actuales son alrededor del 0,1% del comercio mundial, frente al 0,3% del año de 1970.
No solo se muestra una débil inserción en el mercado global, al interior del país las brechas y desarticulaciones son graves, las restricciones de infraestructura está afectando seriamente a la economía, en parte, resultado de la producción de un modelo de crecimiento desigual que favorece a ciertas regiones en perjuicio de otras.
El Perú de los años de crecimiento económico se caracteriza por la emergencia de una estructura fundada en la heterogeneidad y discontinuidad de formas productivas, que se mueven en múltiples direcciones bajo la hegemonía del patrón del poder de la globalización.

Crecimiento, desigualdad y pobreza:
Los años de crecimiento económico en el Perú han mostrado limitaciones serias para integrar a las mayorías poblacionales, es cierto la pobreza disminuye aunque lo hace con menor velocidad a la que va el crecimiento económico y la desigualdad social no parece modificarse significativamente. Entre el 2001 y 2007 el PBI percápita creció en un 29% mientras que la reducción de la pobreza los hizo en un 9,8%.
La desigualdad y la pobreza aparecen como resultado de la incapacidad de la naturaleza del modelo económico para absorber la creciente fuerza laboral, es decir que la estructura productiva orientada al mercado internacional no ha producido los eslabonamientos entre sectores y territorios capaces de generar mercados dinámicos de trabajo y de capitales que puedan integrar a mas grupos poblacionales por medio del mercado.
Según las estimaciones para el 2007, el 10% más ricos de la población concentran el 33,2% del total delos ingresos  del país, mientras que el 40% más pobre apenas capta el 14,1%.
Más allá de los rasgos geográficos de la pobreza peruana esta muestra signos evidencias de un carácter fundamentalmente étnico. Para el año 2008 las personas que mencionan tener una lengua materna autóctona la pobreza total incide en un 60,4% y la pobreza extrema es de 30%, mientras que en los que tienen como lengua el castellano, la pobreza afecta solamente el 29,7% y la extrema en un 8,1%.

Los niveles de desigualdad, pobreza y exclusión étnica estructuran en patrones de vulnerabilidad extrema en la población del Perú, que en el banco mundial denomina puntos clave como la desnutrición infantil crónica afecta el 26% del total de niños menores de 5 años, la baja cobertura educativa y la elevada tasa de trabajo infantil, en el quintil más pobre el 26%de los niños entre 10 y 14 años de edad no asiste a la escuela y el 53% se encuentra trabajando y la inseguridad de los ingresos en la población de la tercera edad, un 78% de adultos mayores carecen de una pensión de jubilación.

Depredación del medio ambiente:
En nuestro  país, desde la década del noventa se estableció un marco legal de protección. A pesar de ello la degradación de los recursos naturales ponen en peligro  la sostenibilidad del propio crecimiento económico del país.
Desde 1960 a la actualidad tenemos que más de la quinta parte de superficie de los glaciares de la cordillera de los andes se ha perdido irremediablemente por efectos del calentamiento global.
El más delicado de la degradación medio ambiental es la Amazonía peruana. Se estima que se han deforestado alrededor de 7’172.953,97 hectáreas de bosques, principalmente por la acción de la industria agrícola comercial para la exportación, el cultivo de coca dirigido al mercado mundial de consumidores de drogas y por el sector más pobre de la pequeña agricultura que quema árboles para ganar nuevas tierras.
El modelo de crecimiento impone una dinámica desigual que afecta a la naturaleza, segmentos industriales ligados a la exportación en la agricultura y la minería devastan el medio ambiente y al mismo tiempo se reproducen segmentos poblacionales pobres que desarrollan actividades económicas marginales que contribuyen al deterioro de la naturaleza en el Perú.

SOCIEDAD Y CULTURA
En el Perú contemporáneo se observa una situación contradictoria en los niveles de la sociedad civil y la cultura. La sociedad  civil se encuentra muy debilitada como resultado de la herencia que dejó la dictadura fujimorista en los años 90 y la inserción del país a la economía global; paradójicamente al mismo momento, se evidencia el robustecimiento de la cultura y la identidad nacional que de alguna forma cuestionan las bases de la construcción del estado de origen colonial.


Debilidad de la sociedad civil:
El espacio político nacional es ocupado por la proliferación de figuras independientes, liderazgos frágiles y volátiles, situación que permite elegir representantes a los cargos públicos sin mayores compromisos políticos.
El predominio de los independientes delimita el entramado dela política peruana, ha conllevado a la potenciación del pragmatismo, el abandono a toda definición programática, el referente ideológico y el compromiso ético. La política es el campo de la viveza criolla, donde predomina el pacto según las deudas políticas y los intereses personales, la conspiración, la traición y la vez la protección cómplice. Se establece una trama de relaciones que posibilita la reproducción del clientilismo de favores y los compromisos por pagar. El pragmatismo ha desencadenado en su forma más cruel de cinismo político, la perversión de la política por ausencia de culpa para desarrollar cualquier arbitrariedad y comprenda sin límites éticos.
La sociedad civil en el Perú llega profundamente debilitada al siglo XXI, desprovista de los recursos institucionales, se muestra desarticulada y masificada, los mecanismos institucionales principales se desplazan hacia formas religiosas y niveles elementales de la sociedad, como lo evidencias los índices de baja asociación y participación de la población en el Perú, las organizaciones más extendidas son los grupos religiosos, los clubes sociales y deportivos, las asociaciones de padres en los colegios y las asociaciones vecinales, seguidas por los comités políticos.
En términos generales en la actualidad la sociedad civil tiende a privilegiar la relación directa de los líderes con el estado, dejando fuera las instancias organizacionales de intermediación, cuando existen son más formales que reales y carecen de toda legitimidad.

Desarrollo de la cultura:
Este proceso describe un tránsito de las culturas locales a una dinámica de integración paulatina  de las regiones andinas, generalmente en lima y las grandes ciudades del país, expresando un sentimiento de unidad nacional, de ahí se irradia a diversas partes de América latina, reforzando la identidad. Un movimiento que viene desde abajo lo nacional y se proyecta a un plano internacional, que utiliza recursos locales propios y desborda las fronteras y representa una respuesta a la globalización que se impone desde arriba.
Es el caso del BOM culinario que viene ocurriendo en los últimos años, hay un movimiento de revalorización de las comidas tradicionales, de las diferentes localidades del interior del país que convergen en nuestra capital. La cocina peruana es considerada como una de las más diversas y sabrosas del mundo; resultado de cinco mil años de historia prehispánica, de la  presencia colonial española, de las costumbres de los esclavos africanos, y de la república de las influencias de la migración chino-cantonesa, japonesa y Europa. Lima se ha transformado en la capital gastronómica de Sudamérica y en una de las más importantes del mundo. Actualmente existen 22 escuelas de cocina reconocidas oficialmente, una producción editorial sin precedentes y un creciente circuito turístico gastronómico, estimado este último en un 5% de los visitantes extranjeros al país.


En la actualidad asimismo, a un éxito nuca antes visto de la cumbia peruana, en su variante de cumbia norteña; todo el país experimenta un verdadero fervor musical porque se ha consolidado en el ritmo de moda en todos los sectores sociales del país, los índices de sintonía de las radios, las multitudinarias fiestas y su difusión en escenarios que antes no figuraban en sus circuitos habituales, la discoteca más elitista de la clase media limeña, desplazando géneros más extranjeros y venciendo todo tipo de prejuicio, también podemos destacar las denominadas economías étnicas llevadas por el esfuerzo de campesinos y migrantes de algunas de las ciudades más importantes del país.

ESTADO Y DEMOCRACIA
En un país con relativo éxito económico sin precedentes de revalorización de la cultura nacional y con una sociedad civil debilitada, llama la atención el fracaso del estado y la política, pareciera que evolucionan en sentido  contrario a la necesidad de la sociedad y del país, aparecen ante la ciudadanía con tasas muy bajas de aprobación, la presidencia con 29% y el  congreso con 10% y donde la población ha calificado al poder judicial como la institución más corrupta. En esas condiciones la democracia que aparece de manera sui géneris en una dinámica de crecimiento económico.



Fragilidad institucional:
El fracaso del estado se puede observar claramente en la existencia de una relación disfuncional entre las ramas legislativa, judicial, y las del ejecutivo  que ha generado una estructura que favorece a un pequeño grupo de instituciones públicas en un nivel muy competente que mantienen la economía en funcionamiento en sus niveles de crecimiento.
La fragilidad del estado se expresa en la  incapacidad para gestionar las grandes necesidades y carencias de la población. Tenemos un conjunto de anacrónicas institucionales del estado facultadas para acoger los intereses generales y  que influyen directamente en la vida de los peruanos, no pueden ofrecer los servicios adecuados, prestaciones sociales dignas, una justicia que incluya a la mayoría, promover la infraestructura necesaria y regular los más frecuentes conflictos sociales.
En ese marco, una de las instituciones más criticadas y descalificadas del país es el congreso de la república, donde predomina el pragmatismo, que llega hasta el comportamiento cínico de sus integrantes así mismo con una expresión la cultura mediática, también los escándalos,  la persistencia, etc.
El estado en los últimos años ha realizado un esfuerzo por ordenar la gestión social así mismo se identificaron 82 programas sociales que se orientaban en relación con cuatro formas de intervención social como programas alimentarios, fondo nacional de compensación y desarrollo social para apoyar la infraestructura social básica y proyectos generadores de ingresos en comunidades rurales pobres.

Sin embargo el aspecto central no es la gestión de programas sociales sino el imitado presupuesto que dispone el estado peruano para enfrentar los aspectos sociales, los cálculos estiman que la prestación media por persona en situación de pobreza extrema es de alrededor dos dólares al mes para los programas alimentarios, muy insignificante si tenemos en cuenta que el umbral de pobreza extrema es de un dólar por día.




















La enorme debilidad del estado actual describe una estructura que permite reconcentrar la autoridad en beneficios de intereses privados ligados a la globalización y a la vez reproduce la marginación y exclusión de amplios sectores poblacionales. En este contexto el tamaño del estado peruano, definido por la importancia de la presión tributaria se ha mantenido por debajo de las reales necesidades dela población, como para reducir la pobreza y elevar el bienestar de la población.

Retos de la democracia:
El crecimiento económico de los últimos años ocurre en un periodo democrático para el país, señala un momento particular de la historia peruana, en el siglo pasado por lo general los breves instantes democráticos acabaron en conflictos y estancamientos económicos, mientras que los regímenes autoritarios al restablecer el orden tendieron a crear las condiciones para el crecimiento de la economía.
La democracia en el Perú ha desarrollado una ciudadanía formal, que únicamente ha conseguido agravar las distancias y diferencias sociales, económicas y culturales creando una ciudadanía de segunda clase que no tiene posibilidades de satisfacer sus necesidades indispensables y se muestra incompetente para generalizar el acceso a los derechos civiles, políticos y sociales al conjunto de la población.
De la misma forma, la relación disfuncional entre los poderes del estado ha creado una estructura que favorece por un lado a unas cuantas instituciones altamente competitivas que hacen posible el crecimiento macroeconómico y la inserción mundial del país y por otro lado el deterioro, incluso el rechazo de la ciudadanía del congreso del poder judicial y de los organismos públicos, encargados de gestionar los intereses generales de los servicios y necesidades de las  mayorías.

MOVIMIENTOS SOCIALES
Las tensiones entre el crecimiento económico y la existencia de desigualdades sociales extremas han dado lugar al progresivo aumento de conflictos y enfrentamientos sociales que han puesto en tela de juicio el modelo neoliberal y la inserción a la globalización desplegada en el Perú. Estos movimientos son el resultado de que diversos grupos sociales entre los que destacan, usuarios de servicios públicos, provincianos, comunidades campesinas o indígenas, productores agrarios, asalariados entre otros. Cuestionan por medio de acciones colectivas, desde fuera de los marcos institucionales, las decisiones de políticas neoliberales y de integración global del gobierno en torno a las privatizaciones, concesiones,  inversiones mineras que contaminan el medio ambiente, erradicación de cultivos de coca, etc. Grupos que perciben el crecimiento económico, reproduce mayores desigualdades sociales como la pobreza, la persistencia de las exclusiones étnicas y solo beneficia a un sector reducido de inversionistas extranjeros, empresarios exportadores y ciertos sectores medios.

Los movimientos sociales, aunque todavía se trata de formas localizadas son importantes porque trazan nuevas posibilidades y vislumbran puntos de cuestionamiento a las políticas oficiales de inserción  del país a los flujos internacionales.

Movimiento contra las privatizaciones:
El movimiento más importante se desarrolla en Arequipa, en junio del 2002; contra la privatización de dos empresas regionales de servicios eléctricos; Egesa y Egesur; este rechazo parte dela idea que las nuevas empresas privadas suben los costos de los servicios, generan desempleo y precariedad laboral con el agravante de que son compañías solventes y venían funcionando eficazmente, no había razón para su privatización. No obstante que la resistencia a las privatizaciones se expresó bajo la forma de un movimiento regional por la participación activa del frente regional que involucró a las principales fuerzas políticas y sociales de Arequipa.

Movimiento contra las mineras:
Los movimientos desarrollados contras las empresas mineras y otras industrias extractivas que en los últimos años han cobrado inusitada fuerza, se han producido principalmente en zonas de extrema pobreza del área andina del país, estos conflictos mineros se orienta a la búsqueda del desarrollo  sostenible en las comunidades afectadas por la extracción de materias primas, de sus tierras y recursos naturales por las empresas transaccionales. En general el movimiento minero ha incorporado en sus demandas la aceptación del derecho de los afectados a la consulta y hasta el consentimiento previo,   la puerta en marcha de procesos participativos en el ordenamiento territorial y hasta en la compensación de las comunidades afectadas por los daños e inconveniencias  causadas que haya una repartición justa de la riqueza generada por la actividad extractiva.

Movimiento indígena:
Este movimiento adquirió importancia desde fines de la década del noventa, con el impulso de las explotaciones de hidrocarburos en la selva, y de modo específico con el gobierno de Alejandro Toledo, que propició la adopción de un distrito indígena y la creación de organismos estatales vinculados a dicha problemática.
El movimiento indígena ha usado diversas formas de estrategias que van desde movilizaciones, tomas de instalaciones, bloqueos de carreteras, huelgas hasta el uso de los medios de comunicación sin embargo su fuerza tuvo su mayor expresión en la exitosa movilización indígena amazónica en oposición y la derogatoria de los decretos legislativos, que pretendían promover las inversiones privadas en las tierras de las comunidades nativas y campesinas.


Movimiento agrario:
Este movimiento expresa los intereses de pequeños y medianos cultivadores de la costa y agricultores de la sierra y selva orientados al mercado, la mayoría se organizan por tipo de cultivos y tienden a identificarse como productores. Las principales reivindicaciones que formulan giran alrededor de los temas de producción y mercado para lograr mas competitividad y beneficios que ahora se han extendido en negociar mejores condiciones como el TLC con los EEUU y se muestra crítico hacia el modelo neoliberal.
Movimientos regionales:
Los antecedentes inmediatos de los movimientos regionales se encuentran a mediados de los 90 cuando lograron una presencia unificada y nacional, en las luchas frente al gobierno autoritario de Fujimori por restablecer la democracia en el país y lograr una política de descentralización. Movimientos que se desarrollan en función de un frente regional que incluyen la participación de organizaciones barriales, sindicatos, maestro, choferes, transportistas entre otros, estos movimientos han conseguido expresar las demandas de las regiones frente al histórico centralismo limeño de la capital del país, y a la dinámica de crecimiento económico desigual entre las regiones. 

Movimiento cocalero:
Este movimiento es resultado de otra forma de integración del Perú a la globalización la que tiene que ver con el narcotráfico, que relaciona consumidores de los países desarrolladores y cultivadores de hoja de coca, este movimiento implica la participación de campesinos en el sembrío de hojas de coca en las zonas de la selva del país donde predomina la pobreza extrema, y por lo común son de origen migrante de los andes del país, en cambio los productores de alto Huallaga expresan una oposición radical a las políticas públicas.
Por los contenido que expresan los movimientos sociales más importantes del país, podemos distinguir dos tipos de dinámicas que se definen en torno al proceso de inserción global del Perú, la primera son los que buscan redefinir una nueva perspectiva en el contexto social y al hacerlo de alguna manera trazan un ideario de transformación de la sociedad o de un aspecto parcial de ella, por un lado se encuentran los movimientos claramente más opuestos a la globalización neoliberal el movimiento contra las privatizaciones, el movimiento contra las mineras, el movimiento indígena y el movimiento cocalero, por otro lado se encuentran los movimientos que buscan cambiar algún aspecto parcial de modelo neoliberal como el movimiento agrario y el movimiento regional.

A MANERA DE CONCLUSIÓN
El insólito crecimiento económico sostenido durante los últimos años en el Perú, con una gran polarización social y un progresivo y un progresivo aumento de los movimientos sociales en un periodo de gobierno democrático y fragilidad del estado y las políticas para para gestionarlos intereses generales de las mayorías coincide con el desarrollado de un amplio proceso muy diverso e incluso contradictorio de revalorización de identidades locales con claros elementos del universo andino, en medio de una dinámica de la globalización que pareciera inmediatamente y absoluta.
La primera posibilidad es la continuidad del modelo neoliberal y de inserción global perfeccionándose con más tratados de libre comercio con diferentes naciones que desplegará mayores niveles de desigualdad social y persistencia de la pobreza con una democracia endeble y más dependencia del país a las fluctuaciones económicas internacionales como parece evidenciarse por la crisis mundial. En ese sentido creo que el examen de la problemática y las perspectivas del Perú muestran de algún modo toda la complejidad de América latina.