REALIDADES
Y POSIBILIDADES DEL PERÚ CONTEMPORÁNEO
CRECIMIENTO ECONÓMICO
PERUANO:
El Perú en los últimos años ha tenido tasas de
crecimiento económico sin precedentes en la historia reciente. Ha crecido en
promedio 5% los años anteriores, el 2oo7 al 2009, 0% el 2008 al 2009, 8% y para
el 2009 pese a la crisis internacional se proyectó una tasa del orden del 4 o
2%.Son tasas que permiten liderar el crecimiento de américa latina, resultado
en gran parte, de las reformas neo-liberales impulsadas desde los años noventa
hasta la actualidad.
“para el año 2009 la
tasa será de alrededor de 1%.Según estimaciones oficiales, el 2010 se espera
una crecimiento entre 5 y 6%, el país volverá a ser una de las economías con
mayor actividad en américa latina.”
Sin embargo, el crecimiento ligado a la globalización de
los mercados presenta serios inconvenientes que pueden alterar su dinámica, una
limitada capacidad de la estructura productiva, incompetencia para integrar en
el crecimiento económico a la mayoría de la población y es dependiente de la
depredación de los recursos naturales.
Limitada capacidad
productiva:
El crecimiento de la economía peruana tiene bases
estructurales endebles que pueden limitar su dinamismo en los próximos años.
Esto va a implicar que se va a tratar de una economía en la que el modelo
primario exportador se consolide en muchos aspectos.
Todavía se trata de una economía con una débil inserción
al mercado internacional.
El crecimiento peruano se define por los sectores de la
minería, la construcción, los servicios y la manufactura, esta es un
crecimiento que se ha diversificado en los sectores económicos y en los tipos
de exportaciones pese al predominio de la minería. Se dice que la mayor parte
de las exportaciones pertenece o corresponde a
materias primas y productos extractivos, el 2008 los productos
tradicionales representaban el 75,5% de las exportaciones. Nuestra integración
mundial sigue concentrándose principalmente en sectores primarios de menor
valor agregado, mientras que las exportaciones no tradicionales con mayor valor
agregado, representan apenas el 23,9% especialmente en las ramas de textiles y
de la agroindustria.
En los últimos años la inserción del Perú ha significado
fundamentalmente la reprimarización de la economía, el control de los recursos
naturales, especialmente de productos mineros y una privatización de la
estructura de la propiedad a favor de los
inversionistas externos. En rigor esto representa el desplazamiento de
los circuitos de acumulación internos,
la rearticulación de la estructura económica a los flujos internacionales y por
consiguiente ha devuelto el lugar central a los impactos exógenos en el
desenvolvimiento macroeconómico.
A partir del consenso del congreso de Washington en el
Perú se comienzan a implementar políticas de ajuste estructural que dieron
origen a un conjunto de transformaciones que son las que favorecieron las altas
tasas de crecimiento: como la privatización de las empresas públicas,
condiciones para generar una economía de mercado abierto a los flujos
mundiales, prioridad a la inversión extranjera y la implementación de un papel
subsidiario del estado.
Esta inserción a la globalización dispensa un modelo
heterogéneo y diferenciado en la estructura económica incluyente para unos
pocos sectores privilegiados de la población y a la vez excluyente para las
amplias mayorías populares atadas a los sectores marginales e informales de muy
baja productividad. Para el periodo 2000-2005, que se dispone de información,
el crecimiento del sector agrícola, comprendiendo el sector empresarial y el
campesino, tuvo tasas de crecimiento muy reducidas del 2,2% mientras que la
minería lo hizo al 34,6% y la manufactura al 13,9%. El crecimiento refuerza el
papel económico de lima, la ciudad
capital sigue concentrando gran parte de la actividad productiva del país; el
30% de la población; el 42% del PBI; el 75% de la actividad industrial y el 86%
del movimiento financiero.
El peso de la economía descansa en actividades
terciarias, con niveles de calificación elementales reducidas y con ingresos
muy disminuidos, donde priman la micro y y la pequeña empresa, el trabajo
independiente no calificado, la producción minifundista de la sierra, los
trabajadores familiares y hasta formas de reciprocidad que representa alrededor
del 45% del PBI; y dan empleo al 80% de la población.
El resultado de estos de crecimiento económico ha tenido
como protagonista principal a una nueva élite de poder económico menos
nacional, más corporativa, más concentrada y con mayor influencia directiva
sobre el estado; que han reemplazado el capitalismo familiar y al burocratismo
estatal que se desarrolló hasta los años 80.
Por otro lado, el importante crecimiento de las
exportaciones y la inserción mundial, el Perú sigue teniendo una economía
relativamente cerrada en el conjunto internacional. En la actualidad las
exportaciones y las importaciones representan el 40% como el PBI en los años
70. Lo que es más importante durante ese periodo, fue la participación peruana
en el contexto mundial ha disminuidos, las exportaciones actuales son alrededor
del 0,1% del comercio mundial, frente al 0,3% del año de 1970.
No solo se muestra una débil inserción en el mercado global,
al interior del país las brechas y desarticulaciones son graves, las
restricciones de infraestructura está afectando seriamente a la economía, en
parte, resultado de la producción de un modelo de crecimiento desigual que
favorece a ciertas regiones en perjuicio de otras.
El Perú de los años de crecimiento económico se
caracteriza por la emergencia de una estructura fundada en la heterogeneidad y
discontinuidad de formas productivas, que se mueven en múltiples direcciones
bajo la hegemonía del patrón del poder de la globalización.
Crecimiento, desigualdad y
pobreza:
Los años de crecimiento económico en el Perú han mostrado
limitaciones serias para integrar a las mayorías poblacionales, es cierto la
pobreza disminuye aunque lo hace con menor velocidad a la que va el crecimiento
económico y la desigualdad social no parece modificarse significativamente.
Entre el 2001 y 2007 el PBI percápita creció en un 29% mientras que la
reducción de la pobreza los hizo en un 9,8%.
La desigualdad y la pobreza aparecen como resultado de la
incapacidad de la naturaleza del modelo económico para absorber la creciente
fuerza laboral, es decir que la estructura productiva orientada al mercado
internacional no ha producido los eslabonamientos entre sectores y territorios
capaces de generar mercados dinámicos de trabajo y de capitales que puedan
integrar a mas grupos poblacionales por medio del mercado.
Según las estimaciones para el 2007, el 10% más ricos de
la población concentran el 33,2% del total delos ingresos del país, mientras que el 40% más pobre apenas
capta el 14,1%.
Más allá de los rasgos geográficos de la pobreza peruana
esta muestra signos evidencias de un carácter fundamentalmente étnico. Para el
año 2008 las personas que mencionan tener una lengua materna autóctona la
pobreza total incide en un 60,4% y la pobreza extrema es de 30%, mientras que
en los que tienen como lengua el castellano, la pobreza afecta solamente el
29,7% y la extrema en un 8,1%.
Los niveles de desigualdad, pobreza y exclusión étnica
estructuran en patrones de vulnerabilidad extrema en la población del Perú, que
en el banco mundial denomina puntos clave como la desnutrición infantil crónica
afecta el 26% del total de niños menores de 5 años, la baja cobertura educativa
y la elevada tasa de trabajo infantil, en el quintil más pobre el 26%de los
niños entre 10 y 14 años de edad no asiste a la escuela y el 53% se encuentra
trabajando y la inseguridad de los ingresos en la población de la tercera edad,
un 78% de adultos mayores carecen de una pensión de jubilación.
Depredación del medio
ambiente:
En nuestro país,
desde la década del noventa se estableció un marco legal de protección. A pesar
de ello la degradación de los recursos naturales ponen en peligro la sostenibilidad del propio crecimiento
económico del país.
Desde 1960 a la actualidad tenemos que más de la quinta
parte de superficie de los glaciares de la cordillera de los andes se ha
perdido irremediablemente por efectos del calentamiento global.
El más delicado de la degradación medio ambiental es la
Amazonía peruana. Se estima que se han deforestado alrededor de 7’172.953,97
hectáreas de bosques, principalmente por la acción de la industria agrícola
comercial para la exportación, el cultivo de coca dirigido al mercado mundial
de consumidores de drogas y por el sector más pobre de la pequeña agricultura
que quema árboles para ganar nuevas tierras.
El modelo de crecimiento impone una dinámica desigual que
afecta a la naturaleza, segmentos industriales ligados a la exportación en la
agricultura y la minería devastan el medio ambiente y al mismo tiempo se
reproducen segmentos poblacionales pobres que desarrollan actividades
económicas marginales que contribuyen al deterioro de la naturaleza en el Perú.
SOCIEDAD
Y CULTURA
En el Perú contemporáneo se observa una situación
contradictoria en los niveles de la sociedad civil y la cultura. La
sociedad civil se encuentra muy
debilitada como resultado de la herencia que dejó la dictadura fujimorista en
los años 90 y la inserción del país a la economía global; paradójicamente al
mismo momento, se evidencia el robustecimiento de la cultura y la identidad
nacional que de alguna forma cuestionan las bases de la construcción del estado
de origen colonial.
Debilidad de la sociedad
civil:
El espacio político nacional es ocupado por la
proliferación de figuras independientes, liderazgos frágiles y volátiles,
situación que permite elegir representantes a los cargos públicos sin mayores
compromisos políticos.
El predominio de los independientes delimita el entramado
dela política peruana, ha conllevado a la potenciación del pragmatismo, el
abandono a toda definición programática, el referente ideológico y el
compromiso ético. La política es el campo de la viveza criolla, donde predomina
el pacto según las deudas políticas y los intereses personales, la
conspiración, la traición y la vez la protección cómplice. Se establece una
trama de relaciones que posibilita la reproducción del clientilismo de favores y
los compromisos por pagar. El pragmatismo ha desencadenado en su forma más
cruel de cinismo político, la perversión de la política por ausencia de culpa
para desarrollar cualquier arbitrariedad y comprenda sin límites éticos.
La sociedad civil en el Perú llega profundamente
debilitada al siglo XXI, desprovista de los recursos institucionales, se
muestra desarticulada y masificada, los mecanismos institucionales principales
se desplazan hacia formas religiosas y niveles elementales de la sociedad, como
lo evidencias los índices de baja asociación y participación de la población en
el Perú, las organizaciones más extendidas son los grupos religiosos, los
clubes sociales y deportivos, las asociaciones de padres en los colegios y las
asociaciones vecinales, seguidas por los comités políticos.
En términos generales en la actualidad la sociedad civil
tiende a privilegiar la relación directa de los líderes con el estado, dejando
fuera las instancias organizacionales de intermediación, cuando existen son más
formales que reales y carecen de toda legitimidad.
Desarrollo de la cultura:
Este proceso describe un tránsito de las culturas locales
a una dinámica de integración paulatina
de las regiones andinas, generalmente en lima y las grandes ciudades del
país, expresando un sentimiento de unidad nacional, de ahí se irradia a
diversas partes de América latina, reforzando la identidad. Un movimiento que
viene desde abajo lo nacional y se proyecta a un plano internacional, que
utiliza recursos locales propios y desborda las fronteras y representa una
respuesta a la globalización que se impone desde arriba.
Es el caso del BOM culinario que viene ocurriendo en los
últimos años, hay un movimiento de revalorización de las comidas tradicionales,
de las diferentes localidades del interior del país que convergen en nuestra
capital. La cocina peruana es considerada como una de las más diversas y
sabrosas del mundo; resultado de cinco mil años de historia prehispánica, de la presencia colonial española, de las
costumbres de los esclavos africanos, y de la república de las influencias de
la migración chino-cantonesa, japonesa y Europa. Lima se ha transformado en la
capital gastronómica de Sudamérica y en una de las más importantes del mundo.
Actualmente existen 22 escuelas de cocina reconocidas oficialmente, una
producción editorial sin precedentes y un creciente circuito turístico
gastronómico, estimado este último en un 5% de los visitantes extranjeros al
país.
En la actualidad asimismo, a un éxito nuca antes visto de
la cumbia peruana, en su variante de cumbia norteña; todo el país experimenta
un verdadero fervor musical porque se ha consolidado en el ritmo de moda en
todos los sectores sociales del país, los índices de sintonía de las radios,
las multitudinarias fiestas y su difusión en escenarios que antes no figuraban
en sus circuitos habituales, la discoteca más elitista de la clase media
limeña, desplazando géneros más extranjeros y venciendo todo tipo de prejuicio,
también podemos destacar las denominadas economías étnicas llevadas por el
esfuerzo de campesinos y migrantes de algunas de las ciudades más importantes
del país.
ESTADO
Y DEMOCRACIA
En un país con relativo éxito económico sin precedentes
de revalorización de la cultura nacional y con una sociedad civil debilitada,
llama la atención el fracaso del estado y la política, pareciera que
evolucionan en sentido contrario a la
necesidad de la sociedad y del país, aparecen ante la ciudadanía con tasas muy
bajas de aprobación, la presidencia con 29% y el congreso con 10% y donde la población ha
calificado al poder judicial como la institución más corrupta. En esas
condiciones la democracia que aparece de manera sui géneris en una dinámica de
crecimiento económico.
Fragilidad institucional:
El fracaso del estado se puede observar claramente en la
existencia de una relación disfuncional entre las ramas legislativa, judicial,
y las del ejecutivo que ha generado una
estructura que favorece a un pequeño grupo de instituciones públicas en un
nivel muy competente que mantienen la economía en funcionamiento en sus niveles
de crecimiento.
La fragilidad del estado se expresa en la incapacidad para gestionar las grandes
necesidades y carencias de la población. Tenemos un conjunto de anacrónicas
institucionales del estado facultadas para acoger los intereses generales
y que influyen directamente en la vida
de los peruanos, no pueden ofrecer los servicios adecuados, prestaciones
sociales dignas, una justicia que incluya a la mayoría, promover la infraestructura
necesaria y regular los más frecuentes conflictos sociales.
En ese marco, una de las instituciones más criticadas y
descalificadas del país es el congreso de la república, donde predomina el
pragmatismo, que llega hasta el comportamiento cínico de sus integrantes así
mismo con una expresión la cultura mediática, también los escándalos, la persistencia, etc.
El estado en los últimos años ha realizado un esfuerzo
por ordenar la gestión social así mismo se identificaron 82 programas sociales
que se orientaban en relación con cuatro formas de intervención social como
programas alimentarios, fondo nacional de compensación y desarrollo social para
apoyar la infraestructura social básica y proyectos generadores de ingresos en
comunidades rurales pobres.
Sin embargo el aspecto central no es la gestión de
programas sociales sino el imitado presupuesto que dispone el estado peruano
para enfrentar los aspectos sociales, los cálculos estiman que la prestación
media por persona en situación de pobreza extrema es de alrededor dos dólares
al mes para los programas alimentarios, muy insignificante si tenemos en cuenta
que el umbral de pobreza extrema es de un dólar por día.
La enorme debilidad del estado actual describe una
estructura que permite reconcentrar la autoridad en beneficios de intereses
privados ligados a la globalización y a la vez reproduce la marginación y
exclusión de amplios sectores poblacionales. En este contexto el tamaño del
estado peruano, definido por la importancia de la presión tributaria se ha
mantenido por debajo de las reales necesidades dela población, como para
reducir la pobreza y elevar el bienestar de la población.
Retos de la democracia:
El crecimiento económico de los últimos años ocurre en un
periodo democrático para el país, señala un momento particular de la historia
peruana, en el siglo pasado por lo general los breves instantes democráticos
acabaron en conflictos y estancamientos económicos, mientras que los regímenes
autoritarios al restablecer el orden tendieron a crear las condiciones para el crecimiento de la economía.
La democracia en el Perú ha desarrollado una ciudadanía
formal, que únicamente ha conseguido agravar las distancias y diferencias
sociales, económicas y culturales creando una ciudadanía de segunda clase que
no tiene posibilidades de satisfacer sus necesidades indispensables y se
muestra incompetente para generalizar el acceso a los derechos civiles,
políticos y sociales al conjunto de la población.
De la misma forma, la relación disfuncional entre los
poderes del estado ha creado una estructura que favorece por un lado a unas
cuantas instituciones altamente competitivas que hacen posible el crecimiento
macroeconómico y la inserción mundial del país y por otro lado el deterioro,
incluso el rechazo de la ciudadanía del congreso del poder judicial y de los
organismos públicos, encargados de gestionar los intereses generales de los
servicios y necesidades de las mayorías.
MOVIMIENTOS
SOCIALES
Las tensiones entre el crecimiento económico y la
existencia de desigualdades sociales extremas han dado lugar al progresivo
aumento de conflictos y enfrentamientos sociales que han puesto en tela de
juicio el modelo neoliberal y la inserción a la globalización desplegada en el
Perú. Estos movimientos son el resultado de que diversos grupos sociales entre
los que destacan, usuarios de servicios públicos, provincianos, comunidades
campesinas o indígenas, productores agrarios, asalariados entre otros.
Cuestionan por medio de acciones colectivas, desde fuera de los marcos
institucionales, las decisiones de políticas neoliberales y de integración
global del gobierno en torno a las privatizaciones, concesiones, inversiones mineras que contaminan el medio
ambiente, erradicación de cultivos de coca, etc. Grupos que perciben el
crecimiento económico, reproduce mayores desigualdades sociales como la
pobreza, la persistencia de las exclusiones étnicas y solo beneficia a un sector
reducido de inversionistas extranjeros, empresarios exportadores y ciertos
sectores medios.
Los movimientos sociales, aunque todavía se trata de
formas localizadas son importantes porque trazan nuevas posibilidades y
vislumbran puntos de cuestionamiento a las políticas oficiales de
inserción del país a los flujos
internacionales.
Movimiento contra las
privatizaciones:
El movimiento más importante se desarrolla en Arequipa,
en junio del 2002; contra la privatización de dos empresas regionales de
servicios eléctricos; Egesa y Egesur; este rechazo parte dela idea que las
nuevas empresas privadas suben los costos de los servicios, generan desempleo y
precariedad laboral con el agravante de que son compañías solventes y venían
funcionando eficazmente, no había razón para su privatización. No obstante que
la resistencia a las privatizaciones se expresó bajo la forma de un movimiento
regional por la participación activa del frente regional que involucró a las
principales fuerzas políticas y sociales de Arequipa.
Movimiento contra las
mineras:
Los movimientos desarrollados contras las empresas mineras
y otras industrias extractivas que en los últimos años han cobrado inusitada
fuerza, se han producido principalmente en zonas de extrema pobreza del área
andina del país, estos conflictos mineros se orienta a la búsqueda del
desarrollo sostenible en las comunidades
afectadas por la extracción de materias primas, de sus tierras y recursos
naturales por las empresas transaccionales. En general el movimiento minero ha
incorporado en sus demandas la aceptación del derecho de los afectados a la
consulta y hasta el consentimiento previo,
la puerta en marcha de procesos participativos en el ordenamiento
territorial y hasta en la compensación de las comunidades afectadas por los
daños e inconveniencias causadas que
haya una repartición justa de la riqueza generada por la actividad extractiva.
Movimiento indígena:
Este movimiento adquirió importancia desde fines de la
década del noventa, con el impulso de las explotaciones de hidrocarburos en la
selva, y de modo específico con el gobierno de Alejandro Toledo, que propició
la adopción de un distrito indígena y la creación de organismos estatales
vinculados a dicha problemática.
El movimiento indígena ha usado diversas formas de
estrategias que van desde movilizaciones, tomas de instalaciones, bloqueos de
carreteras, huelgas hasta el uso de los medios de comunicación sin embargo su
fuerza tuvo su mayor expresión en la exitosa movilización indígena amazónica en
oposición y la derogatoria de los decretos legislativos, que pretendían
promover las inversiones privadas en las tierras de las comunidades nativas y
campesinas.
Movimiento agrario:
Este movimiento expresa los intereses de pequeños y
medianos cultivadores de la costa y agricultores de la sierra y selva
orientados al mercado, la mayoría se organizan por tipo de cultivos y tienden a
identificarse como productores. Las principales reivindicaciones que formulan
giran alrededor de los temas de producción y mercado para lograr mas
competitividad y beneficios que ahora se han extendido en negociar mejores
condiciones como el TLC con los EEUU y se muestra crítico hacia el modelo
neoliberal.
Movimientos regionales:
Los antecedentes inmediatos de los movimientos regionales
se encuentran a mediados de los 90 cuando lograron una presencia unificada y
nacional, en las luchas frente al gobierno autoritario de Fujimori por
restablecer la democracia en el país y lograr una política de
descentralización. Movimientos que se desarrollan en función de un frente
regional que incluyen la participación de organizaciones barriales, sindicatos,
maestro, choferes, transportistas entre otros, estos movimientos han conseguido
expresar las demandas de las regiones frente al histórico centralismo limeño de
la capital del país, y a la dinámica de crecimiento económico desigual entre
las regiones.
Movimiento cocalero:
Este movimiento es resultado de otra forma de integración
del Perú a la globalización la que tiene que ver con el narcotráfico, que
relaciona consumidores de los países desarrolladores y cultivadores de hoja de
coca, este movimiento implica la participación de campesinos en el sembrío de
hojas de coca en las zonas de la selva del país donde predomina la pobreza
extrema, y por lo común son de origen migrante de los andes del país, en cambio
los productores de alto Huallaga expresan una oposición radical a las políticas
públicas.
Por los contenido que expresan los movimientos sociales
más importantes del país, podemos distinguir dos tipos de dinámicas que se
definen en torno al proceso de inserción global del Perú, la primera son los
que buscan redefinir una nueva perspectiva en el contexto social y al hacerlo
de alguna manera trazan un ideario de transformación de la sociedad o de un
aspecto parcial de ella, por un lado se encuentran los movimientos claramente
más opuestos a la globalización neoliberal el movimiento contra las
privatizaciones, el movimiento contra las mineras, el movimiento indígena y el
movimiento cocalero, por otro lado se encuentran los movimientos que buscan
cambiar algún aspecto parcial de modelo neoliberal como el movimiento agrario y
el movimiento regional.
A
MANERA DE CONCLUSIÓN
El insólito crecimiento económico sostenido durante los
últimos años en el Perú, con una gran polarización social y un progresivo y un
progresivo aumento de los movimientos sociales en un periodo de gobierno
democrático y fragilidad del estado y las políticas para para gestionarlos intereses
generales de las mayorías coincide con el desarrollado de un amplio proceso muy
diverso e incluso contradictorio de revalorización de identidades locales con claros
elementos del universo andino, en medio de una dinámica de la globalización que
pareciera inmediatamente y absoluta.
La primera posibilidad es la continuidad del modelo
neoliberal y de inserción global perfeccionándose con más tratados de libre
comercio con diferentes naciones que desplegará mayores niveles de desigualdad
social y persistencia de la pobreza con una democracia endeble y más
dependencia del país a las fluctuaciones económicas internacionales como parece
evidenciarse por la crisis mundial. En ese sentido creo que el examen de la
problemática y las perspectivas del Perú muestran de algún modo toda la
complejidad de América latina.








